02 abril 2017

Excapulare

"Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?"
PCB


Mi espalda recibe un abrazo inesperado, es una mujer, fría, de cabello largo y negro, es joven, lo sé por su sonrisa bulliciosa cerca a mi oído, siento que su intención es apresarme, pero no entiende cómo hacerlo ni para qué. Le pregunto, sin salir de mi asombro, ¿Qué hace? No me contesta.

Escabullo mi cuerpo al fin, se ríe horrorosamente, a pesar de aparentar juventud en sus cuerdas vocales su rostro es realmente viejo, sus cejas canas y su piel descolorida me revelan que es la muerte, su ropa negra lo reafirma, es la muerte. Mi corazón palpita a mil por hora, me asusto, qué le puedo decir, si a todo lo que le pregunto sólo se ríe y mira al vacío. 

¿En serio ya me toca? ¿A quién le toca? ¿Por qué me apresa? y ¿cómo así se lleva a la gente abrazándola? Esta es una de las tantas experiencias extracorporales, sé que quedará aquí, pronto alguien sacudirá mi cuerpo de la cama para despertarme, quizás no, tal vez sí.

El aire deja de recibir luz, ya no aparecen los abrazos forzados, ahora es ella quien se desvanece y no tiene quien la sostenga, se muere de dolor y no puedo ayudarla, la muerte se muere frente a mí y no puedo ayudarla. El horror me congela y me despierto.

El despertador me alerta que es hora de levantarme, debo llevar temprano a mi tío a su consulta en Neoplásicas.

18 enero 2017

Tardío


Y resulta que, un par de años después de haberte ganado ese premio literario, me vengo a enterar que ese relato me tenía de personaje. Lo más raro fue descubrirlo por casualidad, el buzón electrónico me alertó de un exceso de recuerdos, varados allí hace más de una década, advirtiendo que elimine mi pasado porque mi futuro peligraba, ya no recibiría nuevos recuerdos ni generaría ninguno más.


Eliminando fotos laborales, archivos innecesarios, observé que tenía un sinnúmero de mails en la carpeta "borrador", utilizado hasta ahora como memoria provisional cuando debía guardar algo rápido. Exploro ese mail "sin asunto" y allí estaba tu famosa prosa; al inicio supe que eras tú por tus típicas citas de escritores no tan conocidos en el epígrafe. Luego dudé, porque me parecía tan fabulosamente escrita, tan bien hecha, que me preguntaba si no era Cortázar, en su estilo cronopiano, quien realmente escribía ese texto. Me hallé desolada, a pesar que no entendí ni mierda de las descripciones surrealistas, sabía que estaba allí. Entonces no podía ser de Cortázar, no, era tu texto, que seguramente lo tenía porque me lo habías pasado en un chat y yo en mil cosas y habré opinado ah sí, luego lo leo. Tal vez solté un, no entendí; y lo dejé allí. Ese año no recuerdo haberme visto.

Y hoy 18 de enero del 2017, sólo quería gritar que Me Vi.

Sólo eso quería escribir, y que si un día nos sentamos con un par de helados como antes, podría decirte qué fue lo que en verdad me molestó de tí, o lo que en verdad quería en ese momento, o lo que pasó justo un mes después de nuestro último abrazo-beso-pelea, o lo que pasó un mes antes que me llevaras a mirar el horizonte insistiéndome en regresar. De pronto la tarde en mi ventana se oscurece, y la pregunta madura de prisa, revienta empalagosa y me suelta su ridícula existencia ¿y eso qué importa?

Sí pues, tal vez ahora no sea importante, ni tendría el mismo impacto el llamar o escribir para felicitarte por tan buen escrito, desear que sigas adelante, que pronto obtendrás el Nobel y así, como siempre he sido, motivadora con las verdaderas promesas, cuántos emoticons se dejaron de escribir por no revisar este texto a tiempo.

Lo lanzo al ciberespacio por si aún me lees.

Ansu

::::::::::::VERBUM SAPIENTI::::::::::::::::::::

::::::ORBIS TEXTUS::::::