20 mayo 2007

PARIS (nada es verdad y todo es mentira dicen)



"Ven acércate.
Ven y abrázame.
Vuelve a sonreír
a recordar París,
a ser mi angustia.
Déjame pasar una tarde más..."




Canción "París", La Oreja de Van Gogh


Antes de observarlo y conocer su impresión medité sobre los años en que descubrí muchas de sus virtudes y defectos, en lo mucho que lo estimaba y quería, lo odioso que era cuando realmente deseaba herir; lo miré de reojo y luego, evité hablar. No se lo dije, ni él hizo mayor comentario, era tácito que al encontrarnos, de esa forma y en esas circunstancias, probaríamos la regla básica de toda amistad entre un hombre y una mujer: que no existe tal amistad.
La avenida endurecía mi andar, las ramas de los árboles se movían en ondas, produciendo el efecto impresionista de un Van Gogh que se reía de mi locura. Mirábamos al resto, consintiendo esta vez, que nos acusaran de cuanto querían, estábamos a punto de entrar a Paris, con sus paredes verdes y sus letreros chillones, la vitrina daba el precio de un horario continuado, eran cuatro las monedas y las funciones. A pocos pasos de la boletería decidimos fingir que veníamos como pareja curiosa, estrategia que nos ahorraría la verguenza de mostrarnos novatos, o mal nombrados cucufatos entrometidos, la intención era no desentonar, sobretodo cuando el público era mayoritariamente masculino. Presioné los libros recién comprados y miré por última vez la calle con sus secretos, la luz artificial del umbral nos anunciaba que lo más sordido de la ciudad no se encontraba precisamente afuera, la miseria de una soledad senil reinaba en las butacas embarradas de una pasión no entregada.


- Ya tengo las entradas
-Qué verguenza, nos van a mirar todos. Nos quedamos diez minutos y salimos
-No hay problema, cuando quieras irte salimos. Pero comportate natural, no te pongas nerviosa, además estarán distraídos con la película.
- O tal vez tocándose todo, aggg! si vemos tonterías nos salimos.
- Silencio, vamos a entrar.

Los colores rancios de un rollo mil veces expuesto le daban ese matiz antiguo y sesentero al cine lleno de gente. Entré pegada a él, siguiendo sus dudas para ubicar el lugar adecuado, buscando sitios vacíos y contiguos, derecha o izquierda, lejos o cerca del ecrán; sin tomar en cuenta que para ese tipo de película no habría forma que ángulo alguno nos privara de los detalles más inverosímiles. Una vez acomodados intentamos descifrar el argumento, suponiendo erradamente que lo tenía; habíamos llegado en los últimos minutos en que todo estallaba en un final feliz para ella y no para su amado fiel.

- Pucha y ese negro amarrado a la silla, jajaja está que se gana con la orgía.
- Si pues, pobrecito, la flaca abusiva con cuatro chicos.
- Qué aburrido, y todo el tiempo van a hacer eso?, esto es más falso, una flaca no estaría como si nada, todo porque le pagan para hacer la película, fingida!
- Pero observa y luego opinas.

A pesar de la sordidez en los diálogos, de tres palabras a lo mucho, creí poder controlarlo todo. Siempre racionalizando el momento. Oye, dime la verdad, ¿acaso algo tan falso puede incitar a la gente?, mira ese viejo de adelante, está que esconde sus manos, ag!. Él, incrédulo, decía en voz baja: Bah, ¿pero me vas a decir que no sientes nada?
-No, nada.
- Es imposible que no sientas nada, no habría álguien que no sintiera nada con tales escenas.

Sonreí maliciosa: "Y tú sientes?", "hacer rato" respondió.
El desborde obsceno del placer, la sensualidad corrompida, incitaron la libido que nadie merecía tener esa noche más que él. Ahora la pantalla enfocaba el rostro de una mujer oriental acariciando los contornos de un cuerpo espléndido, la forma de su boca me erizó la espalda y los deseos, yo no podía volver a mirarla, la tentación estaba a centímetros de otros labios que rozaban entre palabras mis oídos, decidí mirar sus ojos marrones, y lo besé. Nos enrredamos sofocados por el calor naciente en la base de nuestros muslos, y así nos propusimos, o lo propuse y él no tuvo otra que acceder, terminar esa noche con el sabor del vino en la lengua, nuestras lenguas, en la habitación de una casona ambientada para hospedaje.

En los pasillos mal pintados iba rememorando aquel Mayo del primer Hola en persona. Comenzaba la tarde en el departamento pequeño, el verano se alejaba y me había puesto una ridícula chompa verde, prevenida siempre del clima de esas épocas, tan traidor como mi última relación. El anfitrión había tocado unas tonadas de Led Zeppelin, preparando un poco el ambiente culturoso que vendría cuando todos llegaran, sabía que no merecía estar allí, no era lo mínimamente intelectual como para desenvolverme en temas literarios sobre aquella mesa larga y brillante. Se esfuma la imagen, y me veo sentada a su lado, muchos minutos antes lo había saludado como lo prometí, con nuestra sonora forma de llamar a dos amigos inseparables, confidentes, insustituibles, unidos para burlarnos del mundo.

-No puedo creerlo!
-Yo tampoco
-Qué pasará después?
- mmm, bueno, yo pienso que no podremos volver a ser amigos después de esto, es más me parece falso e impostado eso del "pero conservaremos la amistad", eso es mentira!...
- No digas eso, sí se puede, si en un principio existió claro que se puede.
- No, una vez que termine esto no podría conservarte como amigo, sería una mentira.
-Yo no quiero perder a una amiga, no digas!.

Concebí la pobre idea de sorprenderlo alguna vez siendo mejor que él, le aseguré que lo superaría, me leería todos los libros que él había leído sumado a los que tocó al menos. El tiempo determinó que no sólo me superaría en sapiencia, sino que lograría mucho más que eso, llevó mi cuerpo y mis sentidos a la categoría de un lenguaje que todavía no existe, haciendo que traspase lo conocido por mí, superándome a mí misma gracias a su insólita forma de hacer que vuele al infinito. Su imaginación continuaba siendo una coincidencia maravillosa que jamás libro alguno pudo escribir, me intrigaba si seríamos igual de especiales como lo fuimos cuando éramos los mejores confidentes del planeta tierra. "Oye, ¿ tú crees que después de esto, podremos volver a ser los amigos del alma de siempre?" "Es lo que más anhelo", respondió, y yo entendí, después de meditar sus palabras, que no podía quitarle eso, que si lo deseaba así , entonces volveríamos a ser amigos."Gracias, era lo que necesitaba para el final de mi relato".

8 comentarios:

Hacker Fox dijo...

el amor no es otra cosa que amistad con momentos eróticos
(así dicen)
.
.
.
La combinación precisa de sicalipsis y devoción, de igual modo transmitidos al lector. Me gustó mucho

Jimmy dijo...

Buena historia, bien construida, que si es simple? Lo dudo, pero sino tienes (tu) talento ni la historia mas simple se puede contar. Y ahi esta el merito , a partir de poco construir tanto. Me encanto el dialogo, fluido, casi como conversar con la historia.

Gerardo dijo...

excelente, me deja sin palabras y alegre en el fondo; muy buena forma y fondo :)
¿de dónde sacas tanta imaginación?

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QUERUBINES Y DEMONIOS dijo...

ME GUSTO...SIN CONCESIONES... IS VERY PRETTY, BUT IS BEAUTIFUL

QUERUBINES Y DEMONIOS dijo...

FELICITACIONES TOTALES! ¡VIVA TU ACENTO COMBINADO DE FRANCESMALDITO Y VALLEJIANO SÓRDIDO!

Anónimo dijo...

AMIGA ERES UNA BUENA NARRADORA, OJALA SAQUES PRONTO TU LIBRO. ADEMAS ME GUSTA TU FOTO CON LA GUITARRA, PARECES EDITH PIAF.
SALUDOS DESDE TOKIO
EL KAMIKAZE REMILGON

Anónimo dijo...

voce mora no Peru ou você mora em outro país, eu gostaria de saber mais
Sua
ROBERTO

Insana dijo...

Y yo me pregunto... y cómo es que caen en esta entrada???... jajaja ahora que vuelvo a leer este relato, me parece tan pobremente escrito y tan vacía la historia... Cuando la escribí me parecía una maravilla...bueh, una crece y se da cuenta :-)

gracias querubines, kamikaze, e vocé... ¿Quiénes son ustedes?

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