27 diciembre 2008

Volví a tí Katie Meluá

Cuando lo dije mantenía su mirada fija en algo que no era yo, y tal vez, nunca el norte de su pupila me haya concebido así, llorando frente a su voz. Hay un extraño brillo de triunfo en sus ojos, trastocándose en un color que no puedo describir. Has triunfado, y esta tarde te sigo, repitiendo esas canciones que ya sabes que me gustan.


Te había conocido cuando Leo modulaba su entonación antes de presentarte, cuántos atributos y virtudes te endilgaba su entusiasmo; realmente la belleza no le bastaba a tu secuencia genética, tenías que ser inteligente, con una vasta cultura, anhelabas dedicarte a la política, a la historia, anhelabas como yo, cambiar el mundo y concertar la paz entre todos los seres humanos. ¿Acaso tu corazón podía ser sensible con ese porte de maniquí indestructible?


Empezaba, con el fondo de muchas habitaciones, y muchos solitarios tirados en sus camas, estoy segura que sí, en plena noche, la canción Just Like Heaven nos mantenía conectados , me iba (nos íbamos) consumiendo. El locutor extasiado y muy agradecido terminaba diciendo tu nombre, tu maravilloso y perfecto nombre, trato de pronunciarlo en tu idioma natal, tengo que aprenderlo, comenzaré leyendo el alfabeto Asomtavruli, mi buen amigo wikipedia sólo me enseña a decir este increíble ამარჯობა, ¿hola?.


Ya me veo echada en el sofá rojo que compartiremos, te contaré mis aventuras, los errores que cometí, las acciones temerarias, los corazones desperdiciados, la sangre inútil que aún me tiene fe. La vida siempre ha sido una extraña forma de morir, los sabemos y el blues nos hará sentir esa dulzura en el dolor. Yo sé que tú eres más que The closest thing to crazy, tú eres el amor en mi boca, la grieta de mis lágrimas, la flor que no acepta libros que la aplasten. Vamos de la mano con piece by piece y Nine million bicycles, vamos con Mike y tu voz adoradísima Katie...







"Existen nueve millones de bicicletas en Beijing
eso es un hecho,es algo que no podemos negar
como el hecho de que te voy a amar hasta la muerte..."




11 noviembre 2008

Morbanas

"Dios no existe, dios no existe, dios no existe", repetía Laritza luego de los últimos golpes que le propinaron a su hemano. Como si la insistencia de aquella frase desafiara al cuestionado; obligándose, él mismo, a manifestarse antes de permitir aquella vejación. El cuerpo sin vida cayó desconsolado. Apresurada logró abrazarlo al terminar su último alarido, sus rodillas en el suelo y las sombras de aquellos que no se acercaron a intervenir completaban el cuadro de la impotencia. La banda se retiraba luego de robarle todo. ¿Porqué los dejan escapar? malditos asesinos! La contemplación de la soledad en una capital sin amigos y sin protección la llevarían sólo a llorar y lamentarse de estar viva todo el tiempo que duró la diligencia de la fiscal y los policías.


La escena desaparece, y el rumor de las máquinas la vuelve a impulsar. Señora, necesitamos más tela, y otro moldeador, va a faltar personal para el sábado en la noche. ¿Cómo que faltará personal? Es el día de la madre señora. Eso es al día siguiente, pero el sábado me vienen todos, sino que ya no vengan más.



Caminaba seria, dueña de todo y de todos, sin temor a ser odiada, cambiaba las horas de trabajo para terminar los pedidos a tiempo. Cuántos años que ya no pasa por aquél distrito de vicio y salvajismo, la prosperidad en el negocio que empezó la guiaron por otras vivencias, sus hijos estaban en un colegio al que ni hubiera soñado asistir. Tarde o temprano tenía que pasar, ella triunfaría sin detenerse ante nadie, y sus hijos avanzarían mucho más que ella.


Carlos no la miraba, estaba sentado frente a la cama, simulaba observar el humo de su cigarro. Así que no salías con nadie mientras no estábamos. Por supuesto amor, con nadie; a lo mucho con mis amigas de la universidad, en mancha por supuesto. Era mentira, cuánto le costó desligarse de aquella que demoró en comprender la situación, él no iba a dejar a su novia plantada el día de su cumpleaños. Se ríe, piensa en la noche cuando casi queda encerrado entre los celos de una mujer y un cuarto de hotel barato, por suerte el recepcionista era su amigo y lo sacó a tiempo para llevarle un bonito regalo a su novia.


Ella lo toma de los hombros. De qué te ríes infeliz, seguro de tus travesuras ¿no?. Laritza, yo vivo por tí. Espero amor, confío en tí. A ver si el sábado vas a apoyarme, me falta personal. Lari, tengo examen el lunes, si puedo voy, franco. No pues, ¿otra semana de exámenes? Así es, son los que no tomaron la semana pasada.


¿El superman vendrá a trabajar? La señora dice que no; exámenes le toca dizque. ¿Ese vago estudia?, pendejo, ya quisiera yo tener una tía que me pague los estudios sólo por tirarla. No hables así. Pero si es verdad. Cállate mejor, y no hables. Silencio allí; hoy todos nos quedamos hasta las 10 de la noche, si terminamos nos vamos a nuestras casas, pero si no llegamos a la meta nos quedaremos hasta terminar, entendido? Ustedes saben que yo les pago bien cuando se quedan hasta tarde. ¿Bien? con lo dura que és, con las justas nos alcanza para la cena de hoy. Cállate, otra vez te va a llamar la atención y nos va a descontar por estar hablando.


Son las nueve de la noche y hemos terminado, así me gusta que trabajen. Pueden ir a sus casas y recogen su sobre en el stand. Rápido, apaguen todo.


Mamá, qué raro, ¿no hubo trabajo? ¿Porqué te sorprendes?, en vez de alegrarte de verme en casa un sábado en la noche. Me extraña mamá, no es común. Mmm...quiero probar un par de cortinas en tu cuarto. No mamá, estoy a punto de descansar, no me alborotes todo. Ahora la extrañada soy yo, tú nunca duermes tan temprano. Espérate, déjame ordenarlo primero. ¿Qué te pasa Cecilia?


El camino a la habitación estaba obstruída por ropas regadas en el suelo. Un hombre debía estar en la casa. Esas ropas. Pero... ¡si tiene apenas 16 años! Eres un infeliz maldito. Mi amor, no es lo que tú crees, estás loca. Idiota, qué me crees a mí, ¿estabas buscando tu ropa en el cuarto de mi hija?, lárgate basura, te voy a denunciar, juro que te encerraré en la cárcel. No mamá, no, estás equivocada, yo lo amo. Pensábamos decírtelo, pero te afectó tanto la vez que rompieron, que le pedí que regresara contigo para terminar las cosas más tranquilamente. ¡Estúpida! qué vas a saber tú de amor. Los golpes no pararon hasta que la frase de hace muchos años se recrudeció en su pecho, dios no existe, dios no existe, dios no existe. Lari, Lari, suéltala. ¡Dios mío, no, mamita no lo hagas! ¿Tú invocas a dios?, Estúpida!


Todo se detuvo en la oscuridad. Eso me pasa por débil, por ceder ante un joven idiota que me hizo creer en el amor. Su hijo escuchaba sin mayor conmoción. La visitaría esos seis largos meses en el sanatorio sin niguna esperanza de escuchar una frase positiva. Su hija, se dejó ver una semana antes de su salida. Embarazada y con una mirada perpleja, la saludó con la mano. Cuánto rencor puede desaparecer ante la sonrisa de un hijo. Todo saldría bien después de todo. Aparece la figura de un hombre, se pone al costado de su hija, avergonzado quizá; se toman de la mano y deciden irse. Todo saldría bien sin ellos.


Esperas en Agenda

El vuelo se retrasaría por media hora, llegar temprano me sirvió para enterarme primero y esperar, obviamente, mucho más tiempo que el resto. Leería un libro o simplemente aguardaría sentada, los asientos contiguos eran lo bastante cómodos para dormir, el aeropuerto iba llenándose de pasajeros igual de impacientes que yo.

Me dediqué a observar todos los rincones, necesitaba hojas en blanco para describir aquello que me parecía especial, improvisé mi agenda como cuaderno de notas sueltas; cada persona era un mundo de experiencias andante, cada tipo de cabello, cada abrigo, todo se podía transformar en palabras. Recorría rostro por rostro y me detuve en uno, tenía las cejas contraídas y la mirada concentrada en una laptop reiniciada - otro de aquellos que no suelta su juguete ni en los momentos de solaz- su aire intelectual, la seguridad en sus manos. ¿A dónde irá? ¿Quién es y qué hace?¿En qué vuelo irá? Quiero revisar mi 'hi'; amigo, ¿me dejas? Comparte algunas fotos conmigo. No nos dejes caer en tentación. Decido mirar los demás ambientes.

Él gira hacia donde estoy, regreso a la lectura de mi agenda, y no dejo de escribir sobre ella, hago un débil boceto de él sentado. Bah, estos ejercicios mentales exageran los ímpetus de la imaginación. Existen posibilidades infinitas que no están conectadas bajo ninguna forma a la línea real que sigue mi destino. Sin embargo, todo lo pensado ha sido registrado para luego reirme de mí, he liberado aquellos supuestos sobre estos papeles de calendario disperso.

Las agendas me recuerdan a un amigo que ya no lo es, dejó de serlo ante el suicidio emocional que cometió. Hace dos años me venía regalando sus viejas agendas. Recuerdo que simplemente las recibía sin inquietarme, inevitablemente por mi trabajo y otras ocupaciones, terminaban amontonadas con el resto de materiales que no me provocaba leer. Hasta que un sábado (Porque siempre llega "el día" en los cuentos, gran Francois Vallaeys), me encontré con el instinto y convine en limpiar y ordenar las cosas de mi habitación. Retomé el obsequio abandonado, con la seguridad de encontrar algún mensaje escrito para mí, un consejo, una moraleja sobre las vivencias que le confesaba como amigo que era, saludos de navidad de otros amigos, años nuevos, etc. Entre las hojas y trazos ideográficos me hallé imaginada, vestida, y pronunciando frases que no existieron más que entre sus papeles diarios y la tinta de un lapicero de tinta líquida. Las páginas estaban repletas de pensamientos fortuitos, con historia oníricas apenas comenzadas, en las cuales, de a pocos, me convertía en un amor inconfesado, tímido, muy callado en la vida real. Tengo la sensación helada que me originó verme en situaciones imaginadas por otro ser, donde no digo lo que siento ni lo que quiero, sino lo que esa persona deseaba que dijera y que pensara o sintiera. Es tan extraño convertirse en el personaje de otra mente soñadora.

He cambiado de planes iré por un café y un sandwich. Él acaba de cerrar su laptop y se pone a revisar los precios en los puestos de venta. Lo sigo con la mirada y dejo de escribir dispuesta a seguir sus pasos. Me siento casi frente a él, la barra es lo suficientemente grande para evitar que me notara a primera vista. Obsevé su cabello claro a la luz, sus ceja definidas, labios medianamente carnosos, como de aquellos modelos que sólo necesitan entreabrir su boca para explotar su atractiva sexualidad. Estaba perdida en su camisa clara y su saco azul oscuro, todo combinaba armoniosamente con sus ojos de mar y la fortaleza de sus rasgos.

Lo imaginé mirándome y tocando mi cintura, atinando a llevarme a un lugar apartado. ¿Viajamos en el mismo vuelo?¿Que me invitas a pasar un fin de semana en tu casa de playa? ¿Te gustan los mismos escritores que a mí? Abres tu laptop y compartes videos musicales de cantantes que me fascinan. Cantas una canción en perfecto italiano y yo aplaudo admirada. El vuelo se retrasa media hora más, seguimos hablando de tu soltería, de tu lucha por la igualdad de oportunidades, tu ayuda a organizaciones que apoyan tus ideas, tu amor por los animales y el arte impresionista, tus objeciones al Código Da Vinci, tus teorías respecto a la Breve Historia del Tiempo.

Esta vez lo miro directamente a los ojos, ¿habrá percibido mis pensamientos? Al parecer sí, pero su celular suena y evita la bulla del ambiente girando su cuerpo a otra dirección. ¿Tu esposa acaso?¿Tu hija? Me entero cuando ya la detonación estaba próxima, mi última estratagema estaba avanzada al veinte por ciento, no iba a retroceder a estas alturas. Toda crisis... ya lo sabemos; aprovecho tu distracción y avanzo sigilosa a pagar la cuenta muy cerca de tí, mi osadía deja "olvidada" mi agenda sobre la que escribí hasta el último segundo, esperando desencadenar las consecuencias de aquel acto que sólo había planificado mi romántica imaginación. Seguramente, llamarás con tu voz entonada, indicarás que la olvidé, al no tener respuesta te acercarás tomándome del brazo y nacerá aquello que luego de un año recordaremos como anécdota loca de una chica desconocida en el aeropuerto.

Avanzo más de lo programado y vuelvo mi rostro disimuladamente. Había otra mujer a tu lado, cancelando la cuenta, tú recién colgabas el teléfono; ella se dispone a avanzar y la detienes con la firmeza de tu mano. Advertida de su olvido, te mueve la cabeza negativamente y sonríe por tu caballerosidad. No estoy viendo un espejo, esa rubia no soy yo, no es la dueña de mi agenda. Se acerca donde tú estás recoge la agenda y se la entrega al personal de atención. Te invita un café y sonrojado aceptas, ¿ aceptas? ¡Qué fácil aceptas!

No regreso por mi objeto perdido hasta verlos caminar a la misma puerta de embarque, se abrazan tímidos e intercambian papeles antes de ir cada uno por su rumbo. Las posibilidades culminaron con esta línea. Tengo que tomar el avión, tal vez sólo fui una herramienta para otro plan de vida. Quizá era un asesino psicópata, de los que tanto prodigan en las películas taquilleras. Mas líbranos de todo mal. En hora y media llegaré a mi hogar, ya siento el abrazo de mis hijos y de mi esposo. Finalmente, las hojas de la imaginación son muy extensas y mis agendas demasiado cortas.

27 enero 2008

Hicieron su mejor esfuerzo (Opinión)

Comentarios sobre la película "El amor en los tiempos del cólera"


No soy ninguna crítica literaria, y de cine mucho menos, pero como lectora y amante de Gabo me veo en la necesidad de escribir acerca de la película que fui a ver con la predisposición y el prejuicio que me acompañará siempre que estrenan la adaptación de una novela en el cine. Sabía que no iba a ser igual que leer la novela misma, que Florentino no sería el Florentino que imaginaba, que Fermina no tendría la gracia de la inocencia. Sin embargo fui a verla, y sinceramente siento que hicieron su mejor esfuerzo, que se esmeraron, pero igual no quedé satisfecha.

¿Me pueden decir qué afán hay en la industria del cine que cuando una novela incluye algún amor o relación donde se halle involucrado un adolescente lo disimulan de cualquier forma? Escogen una actriz bastante mayor, o indican que realiza actividades distintas a la del personaje relatado en la novela original. Me decepcionó totalmente ese aspecto, al igual que la "La Fiesta del Chivo" y "Lolita" la actriz principal en su etapa adolescente sea interpretada en realidad por una mujer mayor, en el caso de "El amor..." la misma actriz interpreta la etapa adolescente y adulta de Fermina, si bien logra transmitir el amor entre los jóvenes, la magia de ello residía justamente en que se trataba de casi niños conociendo el amor por primera vez, y luego del alejamiento se vuelven a ver de adultos y ella lo desprecia. Lo mismo sucede con la relación codependiente entre América Vicuña y Florentino Ariza, yo tenía la imagen de una chiquilla de 14 años a la que el protector le ayudaba a atarse los borceguiés y arreglarse las trenzas. La película maquilla eso, tal vez por una onda de proteger a los menores, pero al menos el casting hubiera sido más riguroso en la apariencia de los actores.

La primera vez que leí la novela hace muchos años, manejé la imagen de un Florentino Ariza entrenándose en las artes amatorias con cada mujer con la finalidad de estar preparado para su amada, hasta el punto que llegó a estar en amoríos con una señora casada que le enseñó de todo. En uno de aquellos encuentros de entrega total con la susodicha unos ladrones habían entrado a robarles la casa, sólo se percataron del hecho cuando leyeron en la pared de la sala "Esto les pasa por tirar todo el día", recuerdo haberme matado de la risa por este pasaje no incluído en la película. Afortunadamente insertaron otros pasajes de humor de buena forma, como la escena de la primera vez (violación) de Florentino, el cortejo de Juvenal Urbino con Fermina, la escena de las primas, etc.

Consiguieron captar el alma del libro, el amor eterno, pero le faltó mucho en cuanto a fotografía, música: las canciones de Shakira, ¡Sólo en dos aguanto sus gallos! La primera que aparece es disonante con el silencio del paisaje. Las demás son buenas anotaciones. Espero poder comentar más acerca de la peli, pero esto me salió primero luego de verla.


El papá de Fermina, la madre de Florentino, y el mismo Florentino lucen excelsos en su actuación, al menos en la etapa de joven. A algunos actores les faltó el toque colombiano, como bien lo transmitió la prima de Fermina ¿Ustedes qué piensan?

Incondicional

Bastaría con el amor, podría sobrevivir a la tragedia, tragarse noches interminables llenas de su cuerpo incompatible al pensamiento, de su mal humor e impotencia. Ella le brindaría el mismo amor como cuando tenían 14 años. A su lado, él enfrentaría todo.

Los padres de él sabían que era un riesgo dejarla sola, los pensamientos y supuestos la volverían contra sí misma y contra su futuro, cuando una mujer razona: la decisión endurece su corazón. Por eso, ordenaron recogerla en taxi todos los días desde el accidente y la dejaban ellos mismos en la puerta de su casa luego de la visita rutinaria al hijo. Ellos protegerían la fragilidad del amor incondicional, inexistente cuando la única condición emerge. Él, sin movilidad en las piernas, aún podía abrazar el cuerpo lánguido de su novia, ambos llenaban sus tardes con los trabajos de las universidad echados o sentados, sonriendo, y mirándose.

Él disfrutaba los días con su cabello negro cayendo sobre las hojas cuadriculadas, con restos de borrador ensuciando las sábanas. La recordaría por siempre, con su lapiz detrás de la oreja, sus cejas distorsionadas por las canciones de la radio. Él la observaba, y conocía de su infelicidad, nunca se lo dijo, pero sospechaba que era infeliz, no como él, que a sus 19 años perdió la facultad de caminar. Era fácil imaginarla cada noche al entrar a su casa, sin el peso de la responsabilidad que se iba con el taxi, hasta cuándo más iba fingir que aún quería seguir a su lado, no podía dejar a su enamorado de años justo en el preciso y repudiado momento en que dejó de ser un chico independiente.

No logró contenerse cuando ella aceptó con un sí tajante lo que siempre le incriminaba. Contra sus gritos lo sentaron nuevamente en la cama, ahogándose en la humillación de no poder levantarse e ir a otro lugar para no ver su salida. Si era lástima, no tenía porqué siquiera acompañarla con la mirada hasta la puerta. No merecía que lo quisieran por pena, ni tampoco enterarse por otros que ella tenía otro hombre.

La escena de ella saliendo, la soledad aprisionando sus entrañas, la debilidad, el desamor. Las mismas emociones esta noche, despreciable como las anteriores, desvalido y tirado en medio de una pista. El taxista, un ladrón como los que abundan en la ciudad del caos, lo arrojó a la calle sin las muletas por supuesto, la compasión no era una virtud que abundara en los criminales. El frío secaba sus labios encolerizados, cada pensamiento lo hacía sentirse peor, concluyó que lo terrible no era la pérdida de las tarjetas, contratos por revisar, documentos personales, ni la inseguridad que ahora le inspiraban los taxistas, en realidad lo que no soportaba era la desolación e impotencia que no sentía en años desde la tarde en que ella se fue.

Su novia actual se acercaba corriendo a ayudarlo con su hermano. Su casa estaba a pocos metros, él callaría y se dormiría antes de decir alguna palabra, conoce el vocabulario inspirado en la insoportable lástima, cualquier cosa que le fuera a decir ella no ayudaría en nada. Al igual que las demás, se decía, sólo aguantará hasta que mi crédito desaparezca.

Gatas

Casualmente yo le había dicho lo mismo aquella noche, existen aberraciones que todo humano coincide en desecharlas y considerarlas como la ignominia más grande que desvirtúa la categoría de la especie. La mayoría de las personas considera como el crimen más abominable no el asesinato de un anciano, mujer, personaje o político poderoso, sino la violación de la libertad sexual de un niño. Y entre otras cosas, sostuvo ella, que el sentido común consistía exactamente en aceptar de por sí algunos valores morales que se hacen universales: como asesinar a cualquier niño, sin implicar necesariamente el maltrarto previo a ello, destrozar a un ser con mucha menor fuerza y conocimiento que uno mismo es una muestra del abuso y la bestialidad más expresiva con la que nadie se solidariza, al menos nadie que sea normal.

Cuando la matamos no apareció en mi cabeza algún atisbo del "sentido común" tantas veces conversado. El policía gritaba que yo era un loco de mierda,sin alguna moral primariosa que me hiciera sentir culpa de aquel delito. Simplemente callé, y miré a Mabel, mi cómplice, quien en ese momento decía no conocerme, y por lo tanto no era responsable de ninguna de las imputaciones que leía "el jefe" . No conozco a este canalla jefe, no tengo nada que ver. Pucha suélteme pues jefe. Soy inocente jefe.

Era hermosa, la recuerdo con sus ojos de gata, y su cabello ondulado, marrón y brillante. La mirábamos asombrados, era justo como la niña que ella decía querer, luego descubriría que en realidad se trataba de la hija de su ex. Maldita, sabía que su intención era otra, sin embargo la sospecha no bastaba, y yo seguía el entripado argumento pintado en su cuaderno. La mejor manera de poseer algo es aprehenderlo y eliminarlo para crearlo nuevamente las tantas veces que quisiéramos, la consumación del Talento era elegir cómo poseeríamos las cosas que más queríamos. Tal vez en eso se concentraba la mejor historia de todas, la del tipo que pudiera lograr esa proeza que ni yo mismo terminaba de digerir.

Mabel también tenía el cabello felino y sus ojos brillaban de manera maliciosa. Siempre hablaba de casos peculiares que le tocaba analizar, su profesión consistía en volver normal a la gente anormal, tal vez por eso la primera noche que salimos puse todas las excusas y frases falsas que pudieran salir de mi mecanismo defensivo. Ambos sabíamos que nada duraba para siempre, por lo tanto no servía de nada ahondar en nuestro ser, si algo nos había llevado a conocernos, lo mismo daba lo que hiciéramos, algun día nos iríamos separando.

Habíamos compartido muchas lecturas, incluso el libro donde se hablaba de poseer y desposeer las figuras que anhelábamos en nuestras vidas. El idioma no fue problema, ella dominaba cinco lenguas y traducía los párrafos que, consideraba, yo debía memorizar para el ritual.
Me miré al espejo antes de regresar a la mesa donde recién nos sonreímos, el vino estaba en su nivel mínimo. Mojé mi rostro y las mayólicas guindas del baño me entristecieron la mirada. ¿Qué pierdo? me pregunté, ¿Si me voy con ella esta noche qué pierdo? Recién la veo por primera vez, pero se nota que quiere tener algo.

- ¿Qué esperas?
- Pero está viva Mabel!
- Y qué tiene?, está bien drogada, no sentirá nada.
- Está viva aún!
- Carajo le tiro esto en la cabeza... y asunto arreglado!.
- No! mierda, mi ropa.
- La sangre se lava. Terminemos el ritual de una buena vez antes que la luna desaparezca.

Regresé a la mesa y le acaricié la mano ¿Si me voy con ella, me arrepentiré luego? Bah quien no arriesga no gana. La besé hasta el punto en que ella comprendió lo deseado y me dijo para ir a un lugar más privado. Vamos a mi casa, tengo más que enseñarte. Claro Mabel, porqué no?

::::::::::::VERBUM SAPIENTI::::::::::::::::::::

::::::ORBIS TEXTUS::::::