31 diciembre 2011

Año nuevo 2012

En mi casa, con la compu frente a mis maquillados ojos , con un champagne sin abrir y un montón de uvas sobre un plato. Mi bella Primus Ceps duerme, no duró como el año pasado más tiempo despierta. Mi padre igual, claro lo despertaré como me pidió porque ni loca tomo un vaso sola, siempre me dijo que eso es de gente sin alma, beber solo es lo peor que puede hacer un hombre, eso es estar enfermo, imagínate una mujer.

Pero a lo que íbamos, los fines de años anteriores a este 2012 siempre fueron bailando, con mis amigas en su casa, en una discoteca, recibiendo el año hasta el amanecer cansadas de bailar y de tomar y desear según mis cábalas lo mejor de lo mejor para mí y mi familia. Salvo un año en que decidí encerrarme con el que consideraba el amor de mi existencia, craso error porque con ese hecho la vida me demostró que lo que uno desea a las 12 de la noche no se cumple, por más ropa roja que te pongas encima, por más rituales que hagas, hay una fuerza superior a eso, y se llama voluntad. La voluntad arrancada del fondo de tus entrañas sin importar el lugar, tiempo y dimensión, y aún así una sola voluntad no puede a veces cambiarlo todo, tendrían que sumarse a otras para transformar estas borrosas líneas de nuestro seudodestino.

Cada año nuevo es la puerta hacia una nueva trama, nuevos capítulos de nuestra novela personal. Quería hacer una lista, me salió larga. Pero aquí va mi estimada amiga, copiándote, variando, probando nuevas cosas:
- Obtener un trabajo donde gane más, mucho más para tener a mi familia bien cuidada.
- Sacar mis papeles de la universidad para postular a puestos más altos.
- Salir de donde estoy y llevar a mi familia a un mejor lugar para vivir.
- Nunca dejar de lado a mi Primus Ceps por algún incauto que trate siquiera de conquistarme, sorry, así pienso y pensaré hasta que mi bella C. Cumpla 18 años :-) (ya le bajé 2 años, señal que avanzo!)
- Estudiar más cosas, especializarme.
- Aprender a manejar. (Lo del carro lo veo lejano, pero a ver si me atrevo. Quiero tener un carro!!!)
- Leerme toda la obra de los últimos 10 nóbeles.

FELIZ AÑO 2012

27 diciembre 2011

Cuidándote

Te detienes, y la pantalla se hunde en tu corazón, unas letras ordenan mi nombre, sabes que soy yo.Alguna formulación cartesiana hará posible que sienta tus manos, tu latido, tu emoción,  en el preciso instante que empieces a leer estas líneas yo reiré sin el origen aparente de una escena graciosa.

Mientras presiono estas borradas letras del teclado imagino tus ojos dilatados, pensando si yo hablaría de tí en este espacio, mis palabras estacionadas en negritas, corridas y subrayadas, de alguna forma tendrían que incluirte. Nunca olvides que algún momento de nuestras vidas fuimos como ese uno indestructible de las películas perfectas, y tal vez fuimos más especiales que ese uno, fuimos el cero primitivo de un sánscrito desparecido. Fuimos especiales. ¿Lo crees ahora? Fuimos el origen de todo.

Mantengo mis dudas sobre el espacio-tiempo tetradimensional ¿Seguirá siendo imposible viajar al pasado desde donde estás? Para qué pensarlo, si en  este preciso instante ya estoy besando tus ojos cerrados, abrazo tu espalda, y te digo que aún te quiero, y que este infinito amor no muere, sólo se transforma y busca llegar a tí siempre.

Todo lo que leas aquí es una parte minúscula de mí. Todo lo revelado aquí es parte de lo que fui y de lo que quiero llegar a ser. Te voy dejando una canción. Por favor, no te pongas triste, estoy contigo, vivo en cada núcleo de tus células.

Espero que te guste esta cantante que me la presentaron alguna tarde de verano y nunca más la solté.


25 noviembre 2011

Ssatrica

Catharsis: palabra griega que significa purificación



Estaba en el carro, mirando a través de la ventana, ensimismada con los árboles de la avenida, volando en la música de la radio, trayendo a mi mente la imagen de él, que lo sabía siempre todo, que me ordenaba el mundo con sus palabras. Lo veía llamándome en las noches luego de salir a comprar la cena, echándose en su cama, preguntándome si lo había extrañado. Hasta que en un segundo de distracción leí los letreros de las calles y  descubrí que no era por donde tenía que ir. ¡Hey !señor, baja en la esquina. Asustada, de mí, logré bajar antes de que fuera demasiado tarde, me había tomado el bus equivocado.

Mientras tomaba el otro bus que me llevaría por el lado correcto concluí que en algún lugar de mi ser había algo, una parte que sí estaba enamorada de su alma. Pensar en una persona a tal punto de perder la noción de la orientación y el tiempo era una clara señal de amor. 

Clarísima en mí, aquélla noche en que yo me reclinaba sobre una pared del patio, con el tragaluz cuadrado, sin lunas, abierto al cielo oscuro, con pocas estrellas; mirándolas yo te hablaba de mi vida, de todo lo que soñaba, y tú conminándome a salir de donde estaba, a cambiar de aires, a lo que llamabas: surgir. Cómo adoraba toda esa respiración artificial que me salvaba del ahogamiento rutinario. Eras un salvavidas real, de esos que una pide a diosito cuando era niña,  sin quererlo te habías convertido en mi única razón para mantener  mi teléfono celular, responder a tus mensajes provocadores  era darle más letra a esta canción dulce y aniquiladora.

Sin embargo, la vida a veces, suena como un cambio de emisora, las escenas cambian de voz y de actores, y hoy que nos topamos en la misma estación seguimos con los mismos extremos, en ideologías y caminos diferentes, no enfrentados tan intensamente como antes, claro está, porque ya somos otros, y las largas conversaciones de antaño se cortan con un mañana tengo que trabajar, hasta luego. Salvo por esa sensación de adrenalina que recorre mis manos al recordar porqué nos alejamos, te pensaría ideal, ideal para estos momentos en que necesito desintegrarme para volver a ser fuerte, para rearmar mi cabeza y sentir que los problemas han desaparecido y que ya no existe enfermedad, ni muerte que detenga mis pensamientos.



12 noviembre 2011

Fotografías


La memoria no guarda películas, guarda fotografías (M.K.)



¿Porqué maldición existe la tecnología? 
La tecnología sólo le da velocidad a las sinapsis inquietantes, a las más dolorosas, a las que sin admitirlo, gozamos y buscamos. Esta vez, me valí de esta extraordinaria tecnología y digité una extensión, una mera extensión de  una de las herramientas más poderosas que ha inventado el hombre: la fotografía. Escribí el ".jpg" aniquilador en el buscador de mis correos electrónicos y hallé cientos de fotos de aquello que hoy ya no existe.

Te veo alumbrado por la luz del medio día, lleno de triunfos y de regalos, con tu solemne frase "Hoy pídeme que te lleve al sitio más caro de Lima". Era el año 2007, seguía con mi alma proletaria, mi identificación con la pobreza, mi contemplante solidaridad con el dolor humano. ¿El sitio más caro? pensé, y cuál sería el sitio más caro, creerá que soy una chica sin roce social, pero eso exactamente es lo que soy; ¿es importante conocer esos sitios? ¡Qué diría Naomi Klein si se topara con esa pregunta! A lo mejor le daba una patada. Pero ese día yo me había puesto un vestido corto, y mejor excusa no había para tratar de pensarlo al menos. 

Qué restaurant, bar, cevichería, salsódromo puede llamarse el más caro, si yo recordaba con cariño sólo aquéllos lugares donde cobraban el menú a mitad de precio a los estudiantes, mi querido "compartido" que servían a la espalda de la Universidad. Cuántas veces mis amigos me dirían, "hey chata, vamos al Elmer", "El Elmer?" preguntaría cualquier nueva, "Claro pues, a El mercado".

Únicamente me salvó el nombre de un restaurant al que fui citada una vez para un conversatorio literario “Hay un lugar cerca a la Plaza , se llama El Cordano, cocinan muy bien allí (creo)”, él sonrió, pensando qué pobre y ridícula mujer sin mundo, o quizá se confundió por el nombre. “Oh, sí me acuerdo, alguna vez vine con mis amigos de la Universidad, pero es un bar, estás segura que sirven almuerzo?” Asentí muy segura. Y fuimos a servirnos un almuerzo mediocre, que se volvió medianamente memorable por nuestra conversación y sus souvenirs. 

Luego, nos fuimos a ver una película, ¿la recuerdas? Yo no tanto, creo que no llegamos al horario. Pero sí recordamos que me escabullí en los baños del cine para cambiarme de ropa, me puse igual una minifalda con estampados dorados y un polo rojo, a mi criterio más de salida que el vestido celeste. Abriste tus ojos sorprendidos para reirte de otra de mis ocurrencias, en mi bolso de combates siempre cabía todo, todo.

Me dijiste que eligiera de nuevo un lugar y mis costumbres universitarias pudieron más, nos fuimos a la Av. La marina, entramos al restaurant Rústica, con la pantalla grandota de videos de los 80's y sus clásicas luces rojas, cuando de pronto, en medio de la picadera y los besos inevitables me hiciste la pregunta más estúpida que nunca antes creí que tú la harías ¿Porqué terminamos?

Mi risa era incontenible. Pero qué tal fresco, no seas pues, para preguntar algo tan cojudo. ¿Pero dime porqué? ¿Qué tiene de malo mi pregunta? Porque tú tenías enamorada y encima salías con otra que no era yo, imbécil. Las cosas no fueron exactamente así, respondiste. Mejor lo dejamos allí, sentencié. Era el chiste de la noche y de rato en rato me reía por su romántico cinismo. No había más que hacer, la noche era maravillosa, a pesar de los falsos Te extraño y nuestros Te amo mecánicos. Siempre resalté que yo sospechaba sus mentiras, pero exclusivamente esa noche las deseaba escuchar inmensamente. 

El semblante relajado y lleno de felicidad me duró días, así lo decían mis mejores amigas, y así lo corroboran esas fotos que encontré, y que me hacen revivir esa sonrisa de estúpida que aparece siempre en momentos como ese.

Por esa búsqueda inútil en mis correos es que dedico esta entrada a ese día, que ahora lo recuerdo como el día más perfecto.

Canción de fondo:

P.d. Ahí te voy dejando, ya ves que no decía nada de Love? Era “OH! DO YOU COME FROM A LAND DOWN UNDER? (OH YEAH YEAH) "

14 septiembre 2011

Tu hija

Salí del canal de televisión, con mi sonrisa complacida, contentísima, El Show de Yuli, era el programa del momento, había pisado su escenario y bailado sus canciones, conocí el detrás de cámaras, vi a sus mascotitas y bailarines, definitivamente ya tenía mucho que contarle a mis amigas del colegio.

Un numeroso grupo de gente estaba en la puerta y yo caminaba en el espacio que habían acondicionado para la salida de los niños; buscaba entre cientos el rostro conocido, pasaron varios minutos, y a medida que avanzaba no reconocía ninguno, mi boca sentía frío, lo mismo le pasaba a mi garganta y luego a mi pequeño estómago, poco a poco me daba cuenta de lo que había sucedido, mis manos, congeladas de frío, soltaron los obsequios de la animadora, miraba hacia todos lados y no aparecía. Mi padre, mi propio padre me había abandonado. Aprovechando una distracción fútil me dejó allí, a mi suerte, tan pequeña de 6 años, no era posible, no iba a llorar, por más que quería,  no me derrumbaría, iba a buscar un policía para que me ayude a encontrarlo, pero no hallé a ningún uniformado, había demasiada gente, y se me ocurrió hacer lo que todo niño sabio en ese tipo de circunstancia suele hacer: llorar desesperadamente y sin control llamando a mi padre a gritos.

Presa del pánico ya veía mi caso en los canales de televisión: Dulce niña fue abandonada por su padre indolente, y en los periódicos: Teclito abandona a su chuki en esquina de televisión. Se vislumbraba la cruzada nacional para hallar un hogar a la dulce niña de short y polito de rayas rojas y blancas. Mis lágrimas caían en un dolor que sólo una niña como yo puede comprender; sollozante, abrí mis ojos lo más que pude,  y me percaté de una señora que sonriente me miraba, cómo es posible que sonría ante mi mayor desgracia, cuando entendí que miraba hacia la derecha, mi padre tomaba mi mano y me decía: Hijita, no llores mamita, estaba esperándote en la puerta y no te vi salir, discúlpame. Sonreía quizá nervioso, o avergonzado, lamentando el mal rato por una descoordinación de ese programete barato que separaba la fiesta infantil del mundo paternal.

Ya sonreía otra vez, contenta porque mi padre no me había perdido, ni yo a él. Éramos nuevamente la familia disfuncional de siempre, la Chilindrina y Don Ramón. La niña feliz que corría con su padre cada tarde de verano, a la panadería para comprar 4 panes, una riquísima palta y la infaltable coca-cola. Cuánto amaba nuestras tardes de meriendas poco nutritivas y artificiales, cuánto de tí respeto y admiro ahora, cuánto más deseo que existas para siempre, pero sé, como aprendí esa tarde, que la vida está llena de momentos profundamente tristes y explosivamente felices, fugaces, que se van para dejarnos recuerdos imborrables que fabricamos sin darnos cuenta, y que a pesar del dolor, los temores y la enfermedad, siempre nos tendremos el uno al otro,  tu mano no me soltará sin hacer la lucha de buscarme, y yo no me rendiré ante nada para tenerte con nosotras. Te quiero mucho papá

22 junio 2011

El mejor padre del mundo

Si con un abrazo pudiera curarte, si con decir te amo (te amamos) pudiera desaparecer tus aflicciones, si con cantarte "Todos vuelven" pudiera darte más fuerzas, lo haría, lo haría millones de veces más de las que te imaginas.

Lo haría porque eres mi vida, y eres mis mejores recuerdos, eres mi protección, mi apoyo, mi consuelo, eres el mejor padre del mundo.

21 junio 2011

El comienzo después del fin


Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
Car ma vie, car mes joies
Aujourd'hui, ça commence avec toi!

(No, nada de nada. No, no lamento nada.
Porque mi vida, mis alegrías
Hoy, todo eso comienza contigo!)


La luz de una tarde calurosa se aproxima entre los portones grandes de esa tienda improvisada de libros, tradicional, surtida, pero con su perenne aspecto de repentina feria en una playa de estacionamiento. El tipo de cabello largo, muy habitual por esos lares, con su polo negro estampado de algún grupo satánico, me pregunta: "Tú eres María José", por inercia sujeto con más fuerza mi mochila, mirándolo espantada de su aspecto, y sorprendida también por aquellos nombres tan bíblicos salidos de su boca luzbeliana, "No, para nada" alcanzo a decir "soy Asae" y sigo caminando a través de una de las dos puertas de madera.



Señora, por favor, colabore y deje de gritar. Doctor le juro que hago todo el esfuerzo, pero es algo que no puedo evitar. Cuando venga el dolor, abra la boca y bote todo el aire.



Lo veo por fin, una camisa clara, sonrisa de puntual que espera hace diez minutos, con el cabello ondulado y unos ojos extraños. Nos sentamos frente a frente para iniciar la conversación más posera del mundo; recuerdo que nos esmeramos en resaltar a nuestros autores favoritos y sus frases rimbombantes, nuestros exquisitos gustos musicales, algunos admirados científicos, tal vez mencionamos algo de la teoría del caos y los agujeros negros, o hablamos de la metafísica Aristotélica, del psicoanálisis, y el universo autocontenido, pierdo la imagen, pero puedo afirmar que me dejó impresionada con su sentido del humor y su vocabulario informal, igual al mío.



¿Estoy por dar a luz doctor? No señora, falta bastante. Cuánto voy. Cuatro recién. Carajo, porqué duele tanto si ni siquiera estoy por la mitad.


Era mi época de exploración interior, donde bastaron algunos días en la Biblioteca Nacional para enterarme que mi Tánatos destruía lo poco que quedaba de mí, me habrían marcado las palabras de Matilde Caplanski, Maestre y otros neofreudianos: Cuando el Eros sale de tu camino, el Tánatos reina omnipotente sobre tí y te eliminas; detecté mi conducta suicidaria y me dije: ¡No! Absorta con mis teorías le advertí en una ocasión, que no quería verlo a los ojos mientras le proponía lo impensable, la noche ocultaba mi turbación, y tal vez fue más fácil, pegamos espalda con espalda y cada uno miraba puntos contrarios, le expliqué que al igual que él yo también salía de una relación especial, había terminado con un miserable truhán, al que amaba inexorablemente, que tener lejos al amor era lo más terrible y según la teoría neofreudiana debía encontrar un nuevo referente, un referente objetal creo que expliqué; claro, los doctos indicaban obras de caridad, ejercicios y mascotas como canal, vía de escape, en fin. Yo alegué, freudianamente, que un clavo saca otro clavo, y él no dijo nada. Lo pensó tres días; luego nos veríamos en el tradicional parque de Lima donde su beso me indicó que había aceptado finalmente esa estúpida, ridícula y fabulosa propuesta.

La paciente está vomitando, indica dolor de cabeza, pérdida de líquido desde las ocho de la mañana, se desarrolla una infección. No grite señora. Pero me duele. A ver revisémosla. La doctora ya la revisó. Pero la señora se queja más seguido. Hay que revisar siempre.

No funcionó, obviamente, porque yo seguía muriendo de amor por el truhán, y él, por la mujer de su vida, la madre de su primera hija. Eran mis días universitarios compartidos con su grupo literario, él comandaba el círculo de escritores paganos y nadie en el grupo de amigos sabía sobre lo que ahora podríamos llamar "lo nuestro". Y efectivamente, yo me sentía superior porque conocía más de él, tenía la primicia de sus debilidades, sus problemas, su pobreza. Era una nueva sensación de poder que me invadía, el poder de la verdad. Ese actor que engañaba a multitudes estaba desnudo y sin armas frente a mí; todos los espectadores tenían la imagen que él quería proyectar: profesional, de clase media, culto, reservado y soltero buen amante; pero yo sabía de sus artilugios, de su carrera falsa, su entorno fabricado, su libertad impostada.

Llevémosla a la sala de parto, corre a traer la otra camilla. Señora con quién ha venido. Con mi papá. El papá de su bebe. No mi papá, el abuelo de mi bebe. Y dónde está el papá, deben comprar algunas cosas para el parto. Mi papá está esperando en la puerta doctora.

Meses después, todos sabrían que el dinero recabado en el grupo literario no había sido utilizado para lo pactado. Supuse el gran final de su obra, su miseria había disminuído su moral y el círculo se disolvió cuando fue descubierto, cuando se develó su ruindad y la traición a quienes apostaron por él, por el grupo, me alcanzó la decepción porque lejos de reconocer su falta se empeñó en seguir el teatro de autosuficiencia y frescura, dejando que unas pocas monedas arruinaran amistades valiosas. Vendrían cartas insultando y un golpe que ineluctablemente me di el gusto de darle.

Estoy pujando doctora, le juro que estoy pujando. Una vez más, pero hasta el final, con todo el esfuerzo, porque sino tu hija se queda allí en el medio. No, ahora voy con fuerza, con fuerza. Ya salió la cabecita, si te quedas allí le harás daño a la bebe. No doctora, allí voy otra vez. Ya salió. Mi bebé ya nació. Llora fuerte. Ahora sí, siento que lo puedo todo.

Mientras tanto, me dediqué a encontrar una nueva forma de entretenerme, siempre sentí que la furia de Tánatos debía canalizarse de algún modo, entonces inauguré el más completo desprecio del amor, sabiendo que con ello lo atraería más, y no me equivocaba al descubrir que nacerían sentimientos en quienes menos imaginé, en magnitudes que escapaban de mi control; sin embargo, esa furia contenida seguía incólume, inamovible, ningún otro acto de traición pudo reemplazar esa energía justiciera que deseaba volcarse vengativa sobre él, el actor del gran teatro del mundo. Viví odiándolo un par de meses, hasta que nuevamente apareció eros.

Señora, no vaya a bajar su brazo que su bebita necesita mamar. Tampoco se mueva mucho porque la estoy cosiendo. Pero no tengo leche doctora. Cómo no va a tener, todas las mamás tienen. ¿No ve? Allí está su hija bien prendida de usted. Oh, con que tú eras la que me arañaba la barriga ¿no?

Si mi vida se convirtió en una constante lucha por obtener el eros a cualquier precio, debo decir que dentro de todo me benefició, porque no pasó un momento en que me hallara sola, cual carnada para la muerte suicidaria, no, ya no pasaba eso. Resultaba que obtenía el eros cuando quería, y era muy fácil, siempre he pensado que obtener a álguien que te ame es lo más fácil de esta vida, pero que tú ames a ese álguien a la vez, es recontra difícil, muy difícil. Pero no me importaba, siempre he preferído ser quien menos ama en una relación.

Está tranquila ya, con su hijita. Gracias doctora, disculpe los gritos, qué vergüenza. Así son todas.

Me encontraba sentada frente a una computadora, cuando lo vi en línea y decidí admitirlo en mi mensajero, sorprendido me dijo "¿Tú ? me has admitido en tu messenger?, después de dos años" Y claro, ya eran dos años de la ley de hielo, ya eran dos años de odiarlo y esperar su redención en vano. Lo ví esa tarde, esperando la explicación y tal vez las disculpas, pero lo segundo llegó como un lo hice y qué; fiel a su engreimiento de niño, a su yo no hice algo malo fueron los demás, acaso su mami le acariaciaría sus rulos justificando sus travesuras por la ausencia del padre. Él no se daba cuenta que ya no funcionaba tener desfachatez después de los dieciocho años. Esa misma tarde-noche su voz adquirió un tono extraño cuando me dijo, como confesión sellada durante milenios que quizá, palabra clave, quízá, en esos años, sí se había enamorado de mí. Ofendida dije un escueto: probablemente haya sido mutuo; y seguimos la conversación por otros rumbos con una caminata fría. Llamó mi enamorado de esos años y nos tuvimos que despedir.

¿Y el papá? Qué idiota, cómo un padre puede no querer a una niña tan bonita. Sí pues, pero no soy ni la primera ni la última madre soltera. Bah, eso dicen todas, pero a la hora de responder las preguntas de la bebe ya te quiero ver.

Luego de idas y venidas, siempre yo en una relación estable y él en sus vaivenes de "salgo con una flaca, pero cada uno con su espacio" nos mantendríamos en contacto a través de cafés y conversaciones intrascendentes. Mientras tanto, mi búsqueda del Eros avanzaba a tal punto de anular los "y si tal vez" y aventarme a las probabilidades que el amor brindaba. En algún momento me habría arrepentido sí, porque las amistades ya no vuelven a ser las mismas, mentira que ex amantes pueden seguir siendo los mejores amigos, la propiedad sexual como dice Freud es un territorio jamás anulado en el hombre (mujer) desde la era primitiva. Así que andaba terminando relaciones largas por otras cortas, y cortas por largas, unas me traían paz pero no satisfacción, y las otras me traían plenitud pero no amor. Finalmente, sólo puedo decir que sentí amor sólo dos veces en ese recorrido, y las dos veces no valieron la pena.

Cuando él busque a tu hija. No, eso no va a pasar. Escucha lo que te digo, siempre vuelven, siempre. Eso no va a pasar con él, porque no tiene sentimiento de culpa. Escúchame hija, atentamente, cuando regrese a ver a tu hija, por ella, y sólo por ella, no guardes rencor por lo que has afrontado sola. Eso que me aconseja señora, es imposible.

Concluí que había un Eros mucho más grande de lo que imaginaba, que me esperaba para abrazarme el año en que Mario ganaría el Nóbel. Tuve una vida dentro de mí, la traje al mundo, y disfruté su primera sonrisa. Descubrí que el amor es su boca alimentándose de mi cuerpo, el amor es su mirada contenta al despertar, el amor es ella, la niña perfecta.

He sido el punto fijo de un péndulo pesado, la vida no me ha llevado de un lado a otro, era yo quien balanceaba mi cuerpo en extremos sentimentales para no quedar estancada en la quietud de mi mente. Mi hija me hizo tragar las frases sartreanas que tan ufana repetía. Todo lo que me hubiera perdido sin mi hermosa Primus Ceps.

No, no me arrepiento de nada. Este es el comienzo después del fin, termina esa historia larga y tediosa de dos personas que nunca se quisieron a la vez, y que hoy sólo tienen la obligación de hablarse por cuestiones legales.


15 abril 2011

Versos sin tiempo

Hoy, 15 de Abril, recordándote amado poeta, con mis versos favoritos, recordándote como si fuera ayer el día en que mi padre me leyó los dados eternos y  juré que me lo aprendería para siempre.


César Vallejo no ha muerto, está aquí conmigo, con nosotros...


Nómina de huesos
Se pedía a grandes voces:
-Que muestre las dos manos a la vez.
Y esto no fue posible.
-Que, mientras llora, le tomen la medida de sus pasos.
Y esto no fue posible.
-Que piense un pensamiento idéntico, en el tiempo en que un cero
permanece inútil.
Y esto no fue posible.
-Que haga una locura.
Y esto no fue posible.
-Que entre él y otro hombre semejante a él, se interponga una
muchedumbre de hombres como él.
Y esto no fue posible.
-Que le comparen consigo mismo.
Y esto no fue posible.
-Que le llamen, en fin, por su nombre.
Y esto no fue posible.

Los heraldos negros

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!

Espergesia

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de este enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.
Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Hermano, escucha, escucha...
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Todos saben que vivo,
que mastico... Y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de féretro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.
Todos saben... Y no saben
que la Luz es tísica,
y la Sombra gorda...
Y no saben que el Misterio sintetiza...
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.
Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.

"LOS DADOS ETERNOS"
Para Manuel Gonzales Prada, esta
emoción bravía y selecta, una de las
que, con más entusiasmo, me ha aplaudido el gran maestro.

 
Dios mío, estoy llorando el sér que vivo;
me pesa haber tomádote tu pan;
pero este pobre barro pensativo
no es costra fermentada en tu costado:
¡tú no tienes Marías que se van!


Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero tú, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creación.
¡Y el hombre sí te sufre: el Dios es él!

Hoy que en mis ojos brujos hay candelas,
como en un condenado,
Dios mío, prenderás todas tus velas,
y jugaremos con el viejo dado.
Tal vez ¡oh jugador! al dar la suerte
del universo todo,
surgirán las ojeras de la Muerte,
como dos ases fúnebres de lodo.
Dios míos, y esta noche sorda, obscura,
ya no podrás jugar, porque la Tierra
es un dado roído y ya redondo
a fuerza de rodar a la aventura,
que no puede parar sino en un hueco,
en el hueco de inmensa sepultura.


El poeta a su amada
               Amada, en esta noche tú te has crucificado
sobre los dos maderos curvados de mi beso;
y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,
y que hay un viernesanto más dulce que ese beso.

En esta noche rara que tanto me has mirado,
la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso.
En esta noche de setiembre se ha oficiado
mi segunda caída y el más humano beso.

Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;
se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;
y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos.

Y ya no habrán reproches en tus ojos benditos;
ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura
 



05 abril 2011

Primus Ceps


"Ni una inteligencia sublime, ni una gran imaginación, ni las dos cosas juntas forman el genio. 
Amor, amor, eso es el alma del genio"
W.A.M .

Hermosa Primus Ceps,  indaga con sus yemas la suavidad de una manta recién alisada para ella, revela en su mirada una suerte de asombro, aparentando una emoción desbordada, irreprimible, dejando escapar apenas un chillido de ave  emocionada. 

Algo indescriptible es dejado por una mano del tamaño de su cabeza, mira detenidamente, esperando descubrir si aquél objeto tiene vida propia o si tiene la cualidad mágica de mostrar medias lunas, como aquellos gigantes que la elevan en brazos. Presume que ese nuevo sonido forma parte de un lenguaje que pronto aprenderá, no está preparada más que para entender sentimientos, y sólo sabe que esas medias lunas que se dibujan entre ellos significan alegría. 

No comprende el porqué de ese no-movimiento , impulsa sus manos y logra hacer que se vaya lejos, se contenta, maravillada por aquella fuerza que se opone a través del aire, la resistencia descubierta a sus cinco meses de nacida no está definida en su cerebro pero la experiencia hace una marca eterna.

El objeto lanzado empieza a funcionar y retumba las paredes con la más espléndida alineación del sonido; inmediatamente, la música de un genio dibuja medias lunas de satisfacción entre los gigantes. Mozart nunca imaginó que la hermosa Primus Ceps lo amaría a través de su imperecedera creación: la Sinfonía Nº 40.




16 marzo 2011

Porqué no podemos evitar el ojo crítico?

Casi al borde del moqueo emocional, compartía la lavada de cerebro de la propaganda de Cocacola, hasta que apareció una risueña joven y me recordó lo que siempre tenía presente: "Una transnacional siempre será una transnacional".

Con ustedes:

LA OTRA CARA DEL COMERCIAL COCA- COLA
Cibernautas del mundo han tomado este comercial y lo han hecho para destapar la hipocresía del imperio más grande del mundo, la Coca Cola



Otro Video, a mi parecer mejor elaborado



Lo único rescatable, la voz de los niños en esa bella canción...

01 enero 2011

ARTE ... MUJER

ARTE MUJER

ANGÉLIQUE IONATOS en Homenaje a FRIDA KAHLO


Me tropecé con una canción de una tal Angélique Ionatos, y no me arrepentí nunca jamás de ello, su producción va de cantadas muy personales hasta poetizas como Safo, en griego.

Me alegra no haber salido esta noche, porque entre la información que fui buscando hallé la producción de dos mujeres artistas que han significado mucho para mí desde ahora (Angélique) y desde siempre ( Frida), Grecia y México, el arte en cualquier lugar del mundo nace como la sangre del corazón que alimenta hasta la última célula del cuerpo.






Canción "Nana" (Nº 12) , en la voz prodigiosa de Angélique Ionatos. Del CD Alas pa' volar donde canta extractos del diario de Frida Kahlo


Letra, el diario de Frida Kahlo




Gracias, sólo el arte me droga...




T I L S A


Lo sabemos, es difícil toparse con un cuadro de
Tilsa en esta ciudad tan "amante de la cultura". No recuerdo alguna otra exposición a parte de la Telefónica y el Centro Cultural Peruano Japonés. ¿Porqué no estás,Tilsa, cuando más te busco?

Al cabo de muchos cliks y búsquedas en el dios Google, encuentro sus magníficas obras de Arte, desperdigadas en el ciberespacio sin orden ni más información que su breve biografía y las referencias de Watanabe sobre su amiga, apreciarlas me da un sosiego corporal y un revuelo mental que me transforma en un ser propio de ese mundo pincelado.

Seamos parte de los sueños de Tilsa por algunos momentos:





Mujer Volando






Bodegón


Mito del Guerrero Rojo


El Mito del Pájaro y las Piedras


Canto de Guerra Santa



Sin título


El Mito de los Sueños


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La Gran Madre



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Tilsa Tsuchiya-Art, maravillosa la persona que subió estas fotos:

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litografia 1976Litografía dibujo a tinta con tempera 1973Dibujo a tinta con témpera


dibujo a tinta con acuarela 1970 Dibujo Tinta-Acuarela dibujo a lapiz de color 1976Dibujo a lápiz














-> En este enlace de la BNP
Libros y Artes, también encontraremos a Tilsa acompañando los poemas de Watanabe; se incluye este fabuloso Cuadro Sin título de 1971












->Interesante, a mí me explicó muchas cosas:
"
Un día, Tilsa, fastidiada por el lloriqueo telefónico de una amiga con problemas, me dijo: «Debería pintar. Así no lloraría»". Escrito por J.Watanabe en el ArtículoElogio del Refrenamiento, de la Revista QUEHACER.

::::::::::::VERBUM SAPIENTI::::::::::::::::::::

::::::ORBIS TEXTUS::::::